Familias hijos adolescentes y jóvenes:
• No es tarea fácil la que ahora nos toca, pero si hemos trabajado bien durante los años anteriores, nuestros hijos tendrán a esta altura el conocimiento verdadero de como se celebra la Navidad entre los cristianos.
• Ya no querrán participar de los cantos ni bailes, pero si podemos incentivar para ser de ayuda idónea en las tareas de cocinar, acomodar los lugares destinado para el fiesta navideña, revisar la lista de los familiares y amigos invitados. Preparar la ropa o las combinaciones de prendas que tendrá la familia.
• Podrán ocuparse de hacer las invitaciones en la computadora, llamar por teléfono, enviar mails. Seleccionar la música de noche, hacer de disk jockey (musicalizador), preparar efectos especiales, pequeños fuegos artificiales.
• Generar en ellos la inquietud de invitar a amigos o compañeros de la escuela secundaria o facultad cuyas familias vivan en otras ciudades, para que celebren junto a nosotros la navidad.
• Conversar mucho con ellos sobre las acciones que pueden hacer durante estos días. Si nuestra familia tiene suficientes integrantes para colaborar, ellos pueden ofrecerse para hacer tareas a familias vecinas o amigas. Ayudar con las compras, cuidar niños de para que los papás puedan salir realizar alguna actividad especial o salida.
• Tal vez algunos de nuestros hijos adolescentes o joven tenga algún hobby y pueda desplegarla durante esos días. Quizás toque un instrumento, haya asistido a un curso de cocina, sepa diseñar ropa o accesorios u otros y pueda usarlo para bien de otros, confeccionando alguna ropa para la ocasión, preparando la mesa dulce, o simplemente ensayando para ejecutar durante la velada navideña hermosas melodías.
Con toda seguridad quienes lean estos artículos ya estén pensando en como ampliar estas sugerencias o cambiarlas por las que sean mas adecuadas para su cultura o su país.
Nuestros amigos, familiares, vecinos, compañeros de trabajo que no conocen a Jesús como su Salvador, necesitan conocerlo y celebrar su Navidad de una forma distinta.
Les animo con todo el corazón a no dejar pasar este mes sin hacer obras de bien y buena voluntad, siguiendo el ejemplo de nuestro Salvador:
La Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de generoso amor y verdad.
Vimos su esplendor, ese esplendor que pertenece al Hijo único del Padre. Juan 1:14 (PDT)
No hay comentarios:
Publicar un comentario